La historia del lugar
En el corazón del Pueblo de Papá Noel se esconde un lago como ningún otro: el Lago de los deseos. Cuando el invierno cubre sus aguas con una fina capa de hielo, se convierte en testigo de los sueños más preciados de los niños de todo el mundo.
Cada noche, grandes y pequeños acuden a depositar sus deseos, a susurrarlos al viento o a confiarlos a un farolillo que se desliza suavemente sobre el hielo. Los duendes patinan alrededor, velan por cada deseo y se aseguran de que la magia siga iluminando el lago.
Bajo las auroras boreales y la mirada bondadosa de la luna, el Lago de los deseos se transforma en un espejo de estrellas donde todos los sueños parecen posibles. Aquí, la imaginación se mezcla con la realidad, y cada deseo deja una huella en el hielo… por un mundo más dulce y más mágico.

«Cada deseo confiado al lago ilumina un poco más
la magia de la Navidad.»


Los deseos a la luz de la luna3:24
Patinaje de los duendes2:15
Farolillos sobre el hielo1:48







